La silla vacía

La silla vacía es la técnica por excelencia de la Gestalt, es una técnica vivencial.

La silla vacía la creó el psicólogo Fritz Perls para integrar en la vida de las personas que van a terapia cuestiones no resueltas, ya sean personas o situaciones. Es decir, trata de reproducir un encuentro con una situación o persona con el objetivo de dialogar con ella y contactar emocionalmente con el suceso, pudiendo aceptar la situación y darle una conclusión.

 

Por ejemplo, si necesitas trabajar la despedida de tu padre, porque murió y no estuviste, y esto te incomoda, pues la silla vacía es una buena técnica para ello. Colocamos una silla o unos cojines en los que “sentarás” imaginariamente a tu padre, y podrás decirle, aquello que no pudiste en vida, por las cuestiones que sean. Es una manera simbólica, en este caso de trabajar un cierre y despedida.

Acompañarte con esta técnica facilita que puedas conectar con la experiencia a nivel emocional y corporal. Es decir, puedas expresar lo que en vida no pudiste. A veces, en una despedida por muerte, no puedes llorar, porque en esos momentos tienes que hacerte la fuerte, y al utilizar esta técnica, te permite hacerlo.

También es una manera para que tomes conciencia de todo el suceso. Hay muertes inesperadas que hacen que no seas del todo consciente de lo ocurrido.

Es muy positiva para restablecer tranquilidad en ti, pues le das voz a cuestiones y emociones de tu interior que necesitan ser liberadas y escuchadas.

Y, sobre todo, es muy útil, para que puedas poner punto y final a esta situación inconclusa, en este caso, despedirte de tu padre. Pero también podría usarse para otras situaciones, como hablar con tu juez interior, hablar con tu parte que no se motiva, hablar con la ansiedad, hablar con alguna persona con la que estas enfadada, hablar con la decisión que quieres tomar…

 

Utilizar la técnica de la silla vacía en una sesión, conlleva acompañar con presencia utilizando los cinco sentidos a la vez, para escuchar y observar con atención a la persona sosteniendo así, todo lo que le vaya sucediendo.

Acompañar con presencia, señalo, es una premisa de la Gestalt.

 

Si quieres saber más de mí, te invito a que pinches aquí y sepas un poquito más sobre mi trabajo.

Susana SanchisLa silla vacía

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *